El George Washington High School de Denver (EE. UU.) lleva años luchando contra la división racial entre los alumnos del IB y aquellos que no cursan los programas del IB.
Con el empeoramiento de la división, surgieron voces críticas que alegaban que el programa del IB del colegio estaba alimentando los problemas al atraer únicamente a los alumnos más inteligentes. Por otro lado, la enorme brecha en el desempeño y la alta rotación de profesores obligaron al distrito escolar a tomar medidas.
En lugar de dejar de impartir el programa del IB, el colegio decidió unificar su comunidad mediante la oferta de clases del IB a alumnos de diversas procedencias. Como parte de este nuevo enfoque, varios alumnos de diferentes procedencias se reúnen con regularidad en grupos para abordar los estereotipos sociales y raciales; una experiencia verdaderamente reveladora, según los propios alumnos.
Hezekiah Hall es uno de los participantes del ejercicio: “Cuando los oí hablar (a los alumnos del IB), recuerdo que pensé 'son seres humanos'”, afirmó. “Fue una experiencia muy reveladora”.
Al ofrecer el Programa del Diploma del IB a un mayor número de alumnos, el colegio ha podido poner fin a la división entre los alumnos y crear una cultura escolar en la que impera la energía y el entusiasmo.
Marcus Lee, profesor de Economía del IB, da fe de este cambio positivo: “El tono era diferente. Había una mayor predisposición a demostrar transparencia y hablar con sinceridad”, afirmó para referirse al nuevo ambiente de trabajo.
Cheyenne Quiñones, otra alumna del George Washington High School que se encarga de mostrar las instalaciones del colegio a los nuevos alumnos, afirmó: “La verdad es que no quería estar aquí, pero ahora que veo que se está produciendo un cambio, estoy muy orgullosa de todo lo que estamos haciendo”.
Lea el artículo completo (disponible solo en inglés) en el sitio web de Colorado Public Radio.
