The Huffington Post ha publicado el testimonio de Verelyn Gibbs Watson, una madre cuya hija de cinco años está intentando enseñarle el mandarín que está aprendiendo en el colegio. “Cada semana, elige una nueva palabra en la que centrarse. Sus métodos favoritos incluyen las pruebas de comprensión. Para ello, recurre a peticiones sencillas mezclando nuestra lengua materna y el mandarín. Por ejemplo, señala el frutero y dice: “Mami, ¿puedes darme una pieza de Pingguo?” y comprueba si elijo una manzana”.
Impresionada con la experiencia de aprendizaje del IB de su hija, Watson ha explorado diversas investigaciones y declaraciones en conferencias sobre el IB y el aprendizaje en un mundo cada vez más globalizado.
“Según mi propia experiencia como madre, sé que estamos dispuestos a hacer todo lo posible para dar una ventaja a nuestros hijos y asegurarnos de que no se queden atrás”, afirma. Se alegra de que su hija tenga la oportunidad de aprender en un entorno que emplea un enfoque y una perspectiva global de la educación como norma, no como excepción. El centro de preescolar de su hija ya ofrece formación lingüística como parte del currículo troncal para la primera infancia.
Lea el testimonio completo (en inglés) en huffingtonpost.com.
