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El Bachillerato Internacional® y los Colegios del Mundo del IB

La relación de interdependencia entre el Bachillerato Internacional® y los Colegios del Mundo del IB es una característica única y fundamental de nuestra comunidad mundial que beneficia a todos los que forman parte de ella.

Colaboración y participación

Durante casi 40 años, el Bachillerato Internacional ha desarrollado e impartido sus programas con la colaboración y participación de los Colegios del Mundo del IB. La fortaleza de esta relación es esencial para el desarrollo del currículo, la capacitación de los profesores, la evaluación de los alumnos y la autorización y evaluación de los colegios.

El personal de dirección y docente de los colegios participa de forma activa en cada una de las etapas de estas actividades, lo que proporciona oportunidades únicas para el desarrollo profesional y la creación de redes de comunicación y cooperación. De esta forma se garantiza que los programas del IB incorporen las mejores prácticas de colegios de todo el mundo.

Así, el IB puede describirse como una comunidad mundial de colegios que desarrollan y comparten tres programas educativos. Aquellos que están involucrados en el IB mencionan con frecuencia esta sólida relación, mientras que la organización incluye la “participación” y las “asociaciones” entre sus valores fundamentales. Los órganos de gobierno y de asesoramiento a la gestión del IB siempre cuentan con personal de los colegios entre sus miembros, y a menudo están presididos por el director de un colegio.

El IB está comprometido con el desarrollo de esta colaboración, que constituye uno de nuestros puntos fuertes y es lo que define a la organización. Efectivamente, uno de los objetivos de la nueva identidad del “IB” era dejar a un lado la “organización” para insistir en la “comunidad del IB”, una realidad mucho más amplia.

Independencia y autonomía

Tanto la Organización del IB como los Colegios del Mundo del IB se benefician de cierto grado de independencia y autonomía. La organización tiene en cuenta el hecho de que cada Colegio del Mundo del IB es una entidad autónoma, por lo que hace todo lo posible para evitar que el público se forme la idea errónea de que la Organización tiene a cargo la gestión de los colegios. El IB establece normas para impartir sus programas, pero no dicta cómo deben aplicarse dichas normas. Así se garantiza que la comunidad del IB sea una comunidad diversa y variada en la que sólo se incluyen colegios comprometidos con una educación de calidad para construir un mundo más pacífico.

Del mismo modo, aunque los órganos de gobierno del IB incluyen e involucran a muchos directores de colegios, la estructura de dichos órganos es totalmente independiente de los Colegios del Mundo del IB. Los Colegios del Mundo del IB no son “miembros” del IB desde un punto de vista jurídico. De hecho, el IB es una fundación suiza sin fines de lucro que no está compuesta por miembros afiliados, condición que proporciona una garantía legal para preservar la independencia, la reputación y la integridad de la organización.

Dada la excelente reputación que mantenemos desde hace ya varios años y la importancia que le atribuimos a poder demostrar nuestra independencia (particularmente ante las universidades y gobiernos en lo que se refiere a la evaluación), esta independencia es esencial.

Interdependencia

El término que mejor describe la relación entre el IB y los Colegios del Mundo del IB es interdependencia. Aunque mantenemos independencia jurídica y autonomía, hemos elegido colaborar estrechamente por los beneficios mutuos que esto nos aporta:

Los directores y coordinadores de los colegios participan ampliamente en los órganos de gobierno y de asesoramiento a la gestión (incluido el Consejo de Fundación), lo que garantiza que la estrategia, la política y los programas del IB se beneficien de las mejores prácticas y la experiencia de colegios de todo el mundo. Sin embargo, el IB no es una organización compuesta por miembros afiliados.

El IB establece normas claras para impartir sus programas y garantiza con ello el mantenimiento de nuestra excelente reputación. No obstante, no es propietaria ni administradora colegios.

La organización utiliza un sistema formal de comités de candidaturas para asegurar que los miembros de los órganos de gobierno son representativos de la diversidad de la comunidad del IB. Asimismo, tiene en cuenta los comentarios de los colegios (por ejemplo, a través de cuestionarios) para tomar decisiones que afectan a nuestra política. Sin embargo, los Colegios del Mundo del IB no pueden elegir los miembros de los órganos de gobierno del IB.

En una red formada por 2.065 Colegios del Mundo del IB y millones de interlocutores, la interdependencia de nuestra comunidad y nuestro afán por cumplir una misión común es nuestro rasgo definitorio.