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El Programa del Diploma del IB: cómo cambiar el concepto de acceso a la educación en Antigua

James Pastore (h), director y Bernadette Sherman, fundadora, Island Academy, Antigua, West Indies

Antigua, considerada por muchos una de las islas más estables del Caribe, tiene alrededor de 80.000 habitantes. La diversidad de los grupos raciales y étnicos que conforman la población local se refleja en el alumnado del Island Academy International School (IA).

Uno de los lemas del Island Academy es “Unidad en la diversidad". Con niños de más de 20 naciones, nuestro alumnado es una muestra cabal del amplio espectro de habitantes de esta nación isleña. Sin embargo, pese a los ingentes esfuerzos del gobierno de Antigua, los niños del país tienen un acceso limitado a los recursos y a los educadores que la mayoría de los países occidentales dan por sentados. El ingreso per cápita es de aproximadamente USD11.000 anuales. La educación secundaria termina en el 11.o grado, pero los alumnos que completan los cursos del sistema de Antigua no acceden a un diploma que les permite inscribirse en universidades de los Estados Unidos o Europa. Esta discrepancia en el acceso —al igual que la necesidad y el deseo de hacer algo al respecto— fue la semilla que germinó con la fundación del Island Academy.

Desde su fundación, nueve años atrás, nuestro colegio ha modificado el concepto de acceso a la educación en Antigua al poner a disposición de un alumnado diverso un currículo de primer nivel y actividades extracurriculares enriquecedoras. La incorporación del Programa del Diploma del IB se vislumbró como la progresión natural en el crecimiento del colegio, en los intentos del consejo directivo por mejorar los servicios a los alumnos, sus familias y el país en general.  La reputación del programa de aplicar una evaluación rigurosa, su fama como excelente credencial para el ingreso a la universidad y su énfasis en el pensamiento crítico, el entendimiento intercultural y la exposición a puntos de vista divergentes explican la natural alineación del Island Academy con este programa.

El rasgo distintivo del Island Academy es la voluntad de dar acceso al Programa del Diploma a los niños desfavorecidos de Antigua.  Cada año, hasta el 50% de los alumnos recibe asistencia financiera en forma de becas, que cubren desde el 10% hasta el costo total de la matrícula.  Sin este apoyo, muchos de ellos no tendrían la oportunidad de asistir al Island Academy. Con vistas a hacer realidad esta misión, el consejo directivo todos los años recauda fondos externos que se destinan a apoyar la iniciativa.

Nuestra meta es convertirnos en un colegio que cambie el panorama educativo de Antigua y el futuro de tantos niños que merecen una vida mejor. Hacerla realidad significa un gran esfuerzo para el consejo directivo. Implica hacer frente al desafío de conseguir el financiamiento necesario para apoyar a estos alumnos, preparándolos a la vez para una educación mucho más exigente que los programas de la educación pública. Los fondos recaudados se destinan a la capacitación en los programas del IB, materiales y, más que nada, a los salarios de los docentes, lo que permite al Island Academy contratar a educadores de todo el mundo.

Lo que tanto atrae a los benefactores deseosos de contribuir a que los alumnos del Island Academy alcancen parámetros mensurables es el carácter integral del Programa del Diploma del IB y sus repercusiones sobre cada alumno y cada familia. Las donaciones abarcan desde patrocinios de empresas, becas individuales destinadas a determinados alumnos, hasta donaciones anónimas de apoyo al programa en su conjunto. Gracias a estos esfuerzos, muchos de los alumnos del Island Academy reciben una educación global. Para nuestros benefactores, la recompensa consiste en saber que las becas para que estos alumnos puedan continuar con su educación llevarán esperanza y cambio a algunas familias en las que nunca ha habido antes un graduado universitario. 

Con los años, las donaciones han permitido al consejo directivo del colegio construir un nuevo campus, que se inauguró en agosto de 2009. Las seis hectáreas donde se sitúa el campus actual fueron donadas por el gobierno de Antigua y Barbuda, y la colaboración entre la escuela y la nación es evidente para todos los habitantes de la isla.

El Island Academy International School, a su manera, en un pequeño rincón de la escena mundial, hace realidad la visión que lo distingue: la de facultar y potenciar a los niños para con ello, de la misma manera que la misión del IB, “crear un mundo mejor a través de la educación”.