En este número

Buscar un Colegio del Mundo del IB

El IB en...

CAS: El alma del Programa del Diploma del IB

Para muchos estudiantes del IB, el CAS es el alma del Programa del Diploma. Proporciona una experiencia autónoma y enriquecedora que ayuda a los estudiantes a ampliar sus perspectivas, al tiempo que a menudo brinda asistencia a la comunidad en su conjunto.

Para lograr una mayor comprensión del valor del CAS para el Programa del Diploma del IB, hablamos con Franklin Hurtado, coordinador del CAS del Colegio Politécnico COPOL de Guayaquil, Ecuador, y Dan Stewart, coordinador del CAS del Collège André-Laurendeau de Canadá.


Complemento de los estudios académicos
Para los estudiantes del IB, el CAS puede ser una atractiva variante frente a la actividad del aula. Les brinda la oportunidad de ampliar sus horizontes al conocer a otros estudiantes, profesores y personas de la comunidad en general. Tal como explica el Sr. Stewart, “el CAS aleja a los chicos de los libros por un rato y los introduce en el mundo real. Los compromete con cosas nuevas, los educa sobre el mundo, la comunidad a la que pertenecen y sobre ellos mismos”.

El CAS plantea un importante y novedoso desafío a los estudiantes del Diploma, en opinión del Sr. Hurtado. “Como complemento del trabajo en el aula, la experiencia vivencial del CAS convierte al estudiante en un agente de cambio en sus comunidades”.


Una oportunidad gratificante tanto para los profesores como para los estudiantes del IB
Con el énfasis puesto en el crecimiento personal y el servicio a la comunidad, el CAS brinda oportunidades que son gratificantes tanto para los profesores como para los coordinadores del programa. El Sr. Hurtado considera que es “una oportunidad de servir a la sociedad de manera sistemática, comenzando por los proyectos planificados por nuestra institución." El Sr. Stewart aprecia la oportunidad de ver a los estudiantes destacarse en áreas inesperadas. “A veces no es el estudiante con las mejores notas quien sobresale en un proyecto valioso de servicio a la comunidad. Esto es algo que he observado muchísimas veces”.

El Sr. Stewart se enorgullece también de ser quien encabeza el viaje anual del CAS de su colegio a una humilde aldea de los Andes en Ecuador. “Realizamos la visita entre los períodos lectivos de otoño e invierno. Trabajamos en sus escuelas, les enseñamos inglés, plantamos huertas y desarrollamos una infraestructura turística para ayudar a la aldea a generar ingresos”. Explica el Sr. Stewart que planificar el viaje demanda casi un año, y que hace tiempo que éste se ha convertido en una actividad habitual. "Es gratificante entablar una relación duradera y amistosa con la gente del pueblo y observar las mejoras producidas en su vida a través de los años". El Sr. Stewart señala que los estudiantes que visitan la aldea ecuatoriana continúan comprometidos con las metas de ésta aún después de graduarse. “Con frecuencia se comunican conmigo estudiantes graduados que se ofrecen a ayudar como puedan”.


Selección del proyecto CAS adecuado
Elegir un proyecto que valga la pena es para los estudiantes un componente importante del CAS. Con la ayuda de los coordinadores del CAS, los profesores y sus familias, los estudiantes pueden elegir su proyecto entre una amplia gama de opciones. Algunos eligen sobre la base de lo que en ese momento les apasiona y sus experiencias previas, otros en función de la carrera de su preferencia, y también están aquellos que lo hacen basados en el deseo de ayudar a su comunidad.

Para ayudar a los estudiantes a tomar la decisión apropiada de acuerdo con sus intereses y capacidades individuales, los coordinadores y consejeros del CAS brindan orientación, sugieren temas y guían a los distintos estudiantes hacia determinados proyectos comunitarios que ameritan el esfuerzo. Como explica el Sr. Hurtado, “Mi tarea es crear oportunidades para proyectos viables que sean útiles a nuestra comunidad".


Participación de la comunidad
Debido a la naturaleza independiente del proyecto CAS de cada estudiante, los Colegios del Mundo del IB alientan a los padres a participar. Además, dado que es frecuente que la comunidad obtenga beneficios de estos proyectos, las organizaciones comunitarias suelen mantener un estrecho vínculo con los coordinadores del CAS.

El Sr. Hurtado ha comprobado por propia experiencia que dentro de un proyecto CAS de base comunitaria, los profesores del IB pueden motivar y conducir a los estudiantes, a los padres y a la comunidad. Los padres deben recibir información detallada para apoyar los esfuerzos de sus hijos. La comunidad debe manifestar un compromiso similar al de los estudiantes y profesores para poder verse plenamente beneficiada por el proyecto. Y éste debe ser gestionado en su totalidad por los estudiantes: su nivel de participación definirá el alcance y el éxito final de cada emprendimiento de CAS.


Evaluación de un proyecto CAS
Con las nuevas pautas del CAS, ya no se computa la dedicación horaria de los estudiantes, ni éstos están obligados a presentar informes con regularidad. Sin embargo, como señala el Sr. Stewart, los colegios tienen muchas maneras de realizar un seguimiento de los estudiantes. “Hacemos un seguimiento regular de los avances logrados en reuniones individuales y grupales. Solicitamos a los estudiantes que reflexionen e informen sobre lo que han aprendido basándose en los ocho resultados del aprendizaje. La forma de presentación de esos informes—por escrito, en formato audio o vídeo—queda a criterio de cada estudiante.”

En el Colegio COPOL de Guayaquil, el Sr. Hurtado utiliza una escala cualitativa basada en las capacidades y cualidades personales del estudiante para la interacción y el logro de metas personales. También evalúa la conciencia de los problemas sociales que el estudiantes posee al momento de la planificación y durante el trabajo de campo.


El valor de la creatividad, la acción y el servicio
El Sr. Stewart señala que el CAS puede ayudar a los estudiantes a ganar confianza y a aprender la importancia del equilibrio. “Si el estudiante no hace más que estudiar todo el tiempo, no aprenderá a disfrutar del equilibrio de ejercicio físico, desarrollo de la creatividad e interacción que el CAS puede aportar”. También señala de qué modo el CAS puede generar confianza al obligar a los estudiantes a salir de sus zonas de confort para explorar nuevas oportunidades.

El Sr. Hurtado agrega que la oportunidad de “ser útil a los demás y hacer una devolución a la comunidad” enriquece a los estudiantes”. Señala que muchos estudiantes del CAS se sienten motivados a convertirse en parte de una solución a los problemas de sus comunidades. “Aprenden que su vida tiene sentido”.

El Sr. Hurtado lo sintetiza así: “El CAS es el alma del Diploma del IB’ no es sólo una frase; ésta adquiere vida cuando los estudiantes descubren que ayudar a la gente involucra sentimientos y emociones, y hace que alguien sea especial en este mundo. Esta conciencia los acompañará toda la vida”.