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Educación centrada en el alumno  -  ¿qué significa esto?

En el centro del aprendizaje

Los profesores de los programas de IB aprovechan los conocimientos y comprensión que tienen los alumnos cuando llegan a clase y procuran despertar en ellos una fascinación por el aprendizaje y el conocimiento. Francis Beckett nos descubre cómo, con una metodología centrada en los alumnos, los programas de IB hacen que éstos adopten una actitud activa de aprendizaje durante toda la vida.

Tenemos que ser prudentes al hablar de “una educación centrada en el alumno”. Tristian Stobie, jefe del Programa del Diploma, es de los que opina que estas palabras pueden crear expectativas de que son los alumnos quienes deciden su propio currículo, algo que estuvo de moda brevemente con la “educación progresista” de la década de 1970. “[La educación centrada en el alumno] no significa que todo vale. No significa que dejas simplemente a los alumnos ir por ahí a descubrir cosas”, explica. Shani Sniedze-Gregory, jefa en funciones del Programa de los Años Intermedios, aclara: “No es lo mismo una educación centrada en los alumnos que dirigida por los alumnos. Lo que queremos decir es que el profesor analiza las necesidades del alumno y busca el modo de hacer que el aprendizaje sea pertinente y significativo para éste; no es el alumno quien decide el currículo, aunque sí puede hacer su aportación al mismo”.

Group of IB students working at desk

En cualquier caso, se anima a los alumnos a que exploren los temas que les interesan. El Programa del Diploma incluye la famosa monografía de 4.000 palabras sobre un tema elegido por el propio alumno, que ofrece una excelente oportunidad de autodeterminación en el aprendizaje. El Programa de los Años Intermedios culmina con un proyecto personal que los alumnos preparan durante varios meses sobre un tema de su elección, y se espera que éste sea un tema que les apasione. Judith Fabian, jefa de la división de desarrollo de los programas, recuerda a una alumna alemana que tenía un profundo interés por la percusión africana. Su proyecto consistió en enseñar ese tipo de percusión a sus compañeros y profesores, además de dar un concierto e hizo una valoración de la experiencia.

Pero no son sólo estos componentes de los programas de IB los que hacen que sean programas centrados en los alumnos; es una filosofía de aprendizaje presente en todos los programas. Esta filosofía descarta categóricamente un estilo de enseñanza que vea a los alumnos como recipientes vacíos que han de llenarse con los conocimientos del profesor. Los profesores de los programas de IB aprovechan los conocimientos y la comprensión que los alumnos traen consigo. Esta teoría del aprendizaje se conoce como constructivismo, porque los alumnos construyen su propia comprensión y significado. Tristian Stobie lo explica así: “El aprendizaje sólo es posible cuando se pone a prueba lo que los alumnos comprenden en un momento dado. Se fomenta la enseñanza orientada a la comprensión; esto es algo que muchos profesores tradicionales no practican, y por eso sus alumnos no consiguen aplicar lo que han aprendido”.

Judith Fabian, que fue profesora de literatura inglesa antes de incorporarse a IB, nos ofrece un ejemplo de cómo funciona esta filosofía en la práctica: “Cada persona hace una lectura diferente de una misma novela porque el significado que le damos parte de lo que sabemos. Por ejemplo, al final de un capítulo de Jane Eyre podemos pedir a una clase que prediga cómo se desarrollará el argumento, o que escriba una sinopsis para una segunda parte de la historia. Los diferentes modos en que los alumnos aborden estas tareas podrán resultar en un debate fructífero.

“Se trata de valorar al alumno y los recursos que posee”, nos dice.

Teacher helping students in classroom

Pero también se trata de la naturaleza misma del aprendizaje. En las aulas del BI se da en cierta medida lo que Judith Fabian llama “enseñanza por transmisión”, es decir, aquella en la que el profesor proporciona información a los alumnos, pero hace mucho más que eso: les proporciona los medios para que descubran cosas y resuelvan problemas por sí mismos. El objetivo es formar personas dispuestas a aprender durante toda su vida y que dispongan de las destrezas necesarias para ello. “Esperamos que conserven siempre esa fascinación y entusiasmo por conocer”, dice.

Esto no es posible a menos que se haya aprendido a aprender. Los programas de IB, además de trabajo individual, requieren que los alumnos trabajen en grupos para descubrir cosas por sí mismos ¾cosas que a menudo se encuentran fuera del área en la que se sienten intelectualmente cómodos¾. Por ello, en el Programa del Diploma, los alumnos de ciencias (de Biología, de Física, de Química) realizan un proyecto conjunto al que pueden aportar sus diferentes destrezas y aprender de las de los demás. Judith Fabian recuerda bien uno de ellos: “En Tanzania, estudiamos las cuestiones medioambientales que afectaban a una playa que había cerca del colegio y todos los alumnos fueron capaces de aportar algo”.

Todo lo anterior está muy bien si hablamos de alumnos mayores, pero ¿podemos aplicar a los niños pequeños la metodología de aprendizaje centrado en el alumno? El Programa de la Escuela Primaria se propone conseguir exactamente eso. “Se trata de que los alumnos exploren y comprendan los seis campos transdisciplinarios, es decir, temas que aborden experiencias humanas compartidas”, explica Jennifer Giddings, jefa del Programa de la Escuela Primaria. “La principal diferencia está en situar al alumno en el centro de la experiencia de aprendizaje y que los profesores lo apoyen, en lugar de limitarse a impartir lo que tienen que aprender. Se trata de cambiar la relación entre profesores y alumnos para que éstos últimos sean partícipes activos del proceso y no receptores pasivos”.

Diploma students in discussion

Jennifer Giddings nos ofrece algunos ejemplos. En la mayoría de las escuelas primarias, en algún momento los niños hacen máscaras. En las aulas del BI, en cambio, esta actividad se realizará con un contexto; los alumnos descubrirán cómo se expresan las personas. “Lo que hacemos es ampliar el contexto del aprendizaje”. Explica que, en Colorado (EE. UU.), los niños aprenden parte de la historia del estado; si el colegio ofrece el Programa de la Escuela Primaria, deberá establecer conexiones con un contexto más amplio como, por ejemplo, la historia y los efectos de las migraciones a escala mundial y cómo se relaciona esto con Colorado, el estado de la fiebre del oro.

En los programas de IB, el aprendizaje siempre tiene un contexto, ya sea social, personal o comportamental, y no se hace una excepción con los niños pequeños, que llevan consigo el aprendizaje dondequiera que van; este aprendizaje es lo que rige su comportamiento. “Por ejemplo, si un niño ve intimidación en el patio del colegio, debería ser capaz de preguntarse: ¿debo hacer algo al respecto?”, dice Jennifer Giddings. “Quizás la respuesta sea: sí, pero no soy lo bastante valiente o lo bastante mayor. Eso es normal a esa edad, pero es importante que pasen por el proceso de reflexión: ¿debo hacer algo? Si es así, ¿qué debo hacer?”

IB students working on creative project

La idea de que los alumnos deben ser responsables de su propia educación es esencial. En conclusión, Jennifer Giddings explica que “esto significa hacer comprender a los niños lo antes posible que se trata de su propia educación y que sus profesores son sólo facilitadores”.

Para ser buenos facilitadores, los profesores deben ser lo que IB denomina “profesionales creativos”. Si lo son, formarán personas que a lo largo de todas sus vidas se ajustarán al “perfil de la comunidad de aprendizaje” de IB. Es decir, serán indagadores, informados e instruidos, pensadores, buenos comunicadores, íntegros, de mentalidad abierta, solidarios, audaces, equilibrados y reflexivos. Quizás sea mucho pedir a un programa concebido para alumnos tan jóvenes, pero si no puede hacerse en los colegios, será mucho más difícil conseguirlo después.

 

Programa de la Escuela Primaria

Jennifer Giddings

Jefa del PEP

Jennifer Giddings, head of PYP

Los profesores tienen que identificar las ideas centrales que los alumnos deben comprender. Estas ideas se utilizan para planificar parte del currículo y estructurar la indagación que el alumno debe realizar con profundidad. Los profesores deciden las líneas de investigación que los alumnos podrán explorar desde su propia perspectiva y a partir de las preguntas del profesor.

 

Programa de los Años Intermedios

Shani Sniedze-Gregory

Jefa en funciones del PAI

Shani Sniedze-Gregory, acting head of MYP

El PAI proporciona a los colegios un marco dentro del cual pueden desarrollar su propio currículo. Este marco incluye conceptos y habilidades obligatorios para los grupos de materias, así como las áreas de interacción con las que se puede organizar el contenido y darle significado.

 

Programa del Diploma

Tristian Stobie

Jefe del Programa del Diploma

 

Tristian Stobie, head of Diploma Programme

La educación centrada en el alumno tiene que ver con la responsabilidad del aprendizaje. Los alumnos son los responsables de su propio aprendizaje y participan en él activamente. Lo que importa es la interacción entre alumnos y profesores. El profesor descubre cuál es el nivel de comprensión del alumno y lo involucra en una enseñanza y unas actividades que pongan a prueba su comprensión y le permitan desarrollarla. Para obtener buenas notas, los alumnos de los programas de IB deben demostrar comprensión, lo que hace más difícil enseñar simplemente para aprobar exámenes.